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A vueltas con los engaños de cacerías en internet

Interesantísima información la de nuestros amigos MontearenAndalucía.es haciendo eco de la proliferación de fraudes en internet.

Se hace mención a un caso concreto Miguel Ángel M.G. cuyo modus operandi es el de ofertar cacerías con irresistibles precios, cobrar una señal y después nunca celebrar la cacería. Tiene denuncias, recursos, pataleos, pero hasta el momento casi nadie ha conseguido recuperar sus señales.

El modo de proceder de todos los casos conocidos, tanto el del mencionado Miguel Ángel MG como muchos otros, es parecido y es el que desde hace décadas los españoles llamamos "el timo de la estampita", que consiste en engañar al que se cree más listo que el propio engañador.fraudesinternet

Recordarán el caso del "pobrecito" que fingía haberse encontrado un saco con billetes de 1000 pesetas y haciéndose el tonto y tras una estrategia estudiada, conseguía que un "aprovechado" le diera una considerable cantidad de dinero a cambio del saco, que a la postre, eran billetes de papel. En el caso de los engaños sobre cacerías, en la mayoría de los casos -no en todos-, pasa lo mismo.

El estafado lo ve tan fácil y tan "chollo" que no duda en transferir una cantidad considerable a un desconocido sin tener ninguna referencia de él, más que su argucia lingüística y una oferta que considera irresistible.

Si las empresas legales, que pagan sus impuestos e incluso adelantan su patrimonio para comprar una cacería y después venderla, ofrecen unos precios, y estos "iluminados" otros mucho más baratos, no es generalmente porque las empresas quieran ganar más, sino porque para empezar, puede haber algo raro.

No se fíen mucho de los chollos...